Apuñalan a Santiago Camps a las puertas de la Cámara de Comercio de Valencia
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- 5 nov 2018
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 26 nov 2018
El agresor ha sido identificado por la Policía como José Geribés, miembro de una hermandad racista valenciana
Adriana Córdoba y Oihane Fraile
Santiago Camps Sierra, portavoz del Sindicato Valenciano de Trabajadores (SVT), fue apuñalado ayer a la mañana frente a la Cámara de Comercio de Valencia. El sindicalista se dirigía a la entrada del edificio cuando fue agredido. El atacante fue identificado por la Policía como José Geribés y detenido una hora después en su domicilio. Santiago Camps se encuentra hospitalizado en estado grave.
Santiago Camps Sierra llegó ayer a las 10.00 de la mañana en taxi a la Cámara de Comercio de Valencia, donde iba a reunirse con el presidente de la Asociación de Agricultores y Ganaderos de Valencia a fin de negociar el despido de 2 trabajadores marroquíes. Según indicó el taxista que trasladó a Camps al lugar, había un grupo de manifestantes reunidos a las puertas del edificio.
La Policía realizó un cordón de seguridad para proteger al líder sindical. Camps eludió las medidas de defensa policial y corrió hacia la entrada de la Cámara de Comercio. Algunos de los manifestantes cargaban piedras e, instantes antes de acceder al recinto, José Geribés salió de la multitud y asestó dos puñaladas a Santiago Camps.
El agresor, miembro de una hermandad racista valenciana, fue arrestado una hora después en su domicilio. La Policía encontró la navaja con la que apuñaló al sindicalista en un contenedor de basura en las inmediaciones de su residencia.
La asistencia sanitaria trasladó al herido al Hospital Central de Valencia y, según el parte médico, se encontraba en estado grave. Santiago Camps se convirtió hace 8 años en portavoz del Sindicato Valenciano de Trabajadores y se hizo conocido cuando convocó una huelga de trabajadores en 2016 que se prolongó durante 27 días. Camps defendió los derechos de los trabajadores marroquíes para que estos recibieran el mismo trato que los valencianos. Tras el parón laboral, el gobierno se vio obligado a nombrar 500 inspectores para garantizar la igualdad entre empleados.



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